Pargo Jocu / Dogsnapper

Jornada de Pesca

Emperador grande


Pesca de Pargos Jocu / Dog Snappers

Existen especies que tienen todos los requisitos para ser trofeos de pescas y el Jocu o Dog snapper es uno de ellos. No son comunes, dificiles de pescar, lindos ejemplares y ricos de comer, son algunas de las características que los ponen en las listas de pescadores, como una especie muy deseada. Mi amigo me puso el reto al decirme que quería realizar la pesca del Jocu. Le dije que tenia el lugar perfecto y apunte la proa rumbo al pesquero. Al llegar, anclamos de tal manera que el arrecife lo teníamos a unos cuantos pies de la proa. Las varas de pescar a fondo fueron las primeras que sacamos y mandamos las carnadas hacia las profundidades a buscar la picada.  Tambien teníamos dos varas en la superficie buscando algún bonito y tambien algún serrucho. No paso mucho tiempo para oir dispararse una de las varas en la superficie. La buena pelea nos tenia intrigados hasta que vimos el puntero de vara vibrando sin cesar. Por eso nos dimos cuenta que era un bonito y bien recibido que iba a ser. No lo queríamos para comer, pero de carnada. Soltamos dos buenos trozos de bonito fresco hacia el fondo a buscar la acción. En una de esas, cuando estabamos distraídos, vemos la vara del fondo doblada hasta el agua. Una tremenda pelea se desarrolla entre pescador y presa, pero no se sabia quien tenia la delantera en este sube y baja. Viendo la pelea, le digo a mi amigo que este podría ser un Jocu, de la manera que tan feroz buscaba el fondo y sacaba línea. En pocos minutos teníamos un lindo ejemplar de Jocu en nuestras manos, la especie deseada. Mi amigo contento de haber alcanzando su meta y yo aliviado de poder ganarle al reto, nos felicitamos y seguimos buscando algún otro trofeo que quisiera picar. La acción siguió con una inmensa Cubera que hizo la nevera lucir mucho mejor. La picada aflojo, pero un serrucho rompió la espera y nos motivamos. En la otra vara de la superficie recibimos una gran corrida y enganchamos al pescado. No sabíamos lo que era, pero batallaba muy bien. Al pegarlo mas al barco vimos la cola amarilla y contento vimos lo que parecía como una tuna aleta amarilla, no lo podíamos creer. El bichero en mano listo para enganchar a este lindo ejemplar. Al fin estiramos la mano y el bichero lo tira para adentro de la borda. Mirando aquel ejemplar nos quedamos confundidos y asombrados, no era una tuna aleta amarilla, pero tremenda Rabirrubia. Fue increíble como esa tremenda Rabirrubia subió hacia la superficie y se comió una inmensa carnada. Habiamos ido por la tarde a realizar esta pesca, ya que es cuando he tenido buena suerte pescando los pargos Jocu y fuimos recompensados con muy buena acción esa tarde. La vara del fondo recibió unas buenas picadas y enganchamos, pero mientras estábamos concentrados en esa batalla, la otra vara se dobla y otro buen ejemplar nos hacia batalla por el otro lado. Que emoción, los dos estar batallando a la misma vez. Nos reíamos de carcajadas del buen momento que estábamos pasando. El primer pescado lo subio mi socio, un buen Pargo que faltaba en la nevera. Pero no le perdi ni pies ni pisada a mi batalla y segui ganando línea. Que cosa mas bella salió a la superficie. Lo primero que vimos fueron aquellos colmillos caninos tratando de romper la línea. Unos colores amarillos y naranjas que retaban a los mismos colores del sol que lo iluminaba. Cuando tire aquel ejemplar para el piso, los ojos por poco se nos salen, viendo aquel tremendo Jocu saltar y dando golpes por su gran peso. Encontramos hoy otro trofeo deseado con este fenomenal Jocu, misión cumplida. La foto del la pesca le puso el cuño final a este gran dia buscando trofeos del mar.

Renecito el Tiburon 

Emperador Grande

Tambien conocidos como Swordfish o Pez Espada, estos espadachines del mar son trofeos que parecen casi imposibles de obtener por localizarse en el mar abierto, pero todo pez es alcanzable mientras que se dedique tiempo y esfuerzo. Nos embullamos para salir a pescarlos y, con entusiasmo, empiezo a preparar los avios metodicamente, inspeccionando todo, hasta afilando los grandes anzuelos que íbamos a usar. Cada vara y carrete tiene su trabajo especifico y las preparamos sabiendo hasta en cual porta vara pertenecen. De carnadas, preparo calamares grandes con exactitud de la posición del anzuelo y los tiño de rojo. Por ultimo afilo bien la fija del arpon, esa punta de bronce quel penetrara al pescado sacándole su ultimo respiro y, al revés, le devuelve el respiro al pescador por al fin lograr la gran captura.
Una linda noche nos acompañaba y la leve brisa nos traía recuerdos de otras pescas dignas de contar las cuales nos tenían ansiosos por oir al carrete dispararse por una gran picada. Atentos, mirábamos bien las varas que estaban regadas por todo el barco, desde la proa hasta la popa. Eramos tres de nosotros y cada uno cubria diferentes areas del barco para no perder ni un instante. La calma del mar me relajo de tal manera que el sonido del carrete me asusto y me hizo brincar. Mientras mas línea salia mas se queria salir mi corazón del pecho. La adrenalina me hizo gritar con emocion y al ver la vara jorobada sabia que estaba pegado con un buen contrincante. De pronto empiezo a perder presión en la línea, tal, como que se habia desengancho, pero no queria creerlo y con gran velocidad recogí el carrete para sacarle toda la banda a la linea, segui recogiendo y nada, mi corazón me pesaba tanto que queria caerse al piso de saber que perdi la oportunidad. De pronto un gran pez rompe la superficie salpicándome de agua y devolviendome la ilusión con cada gota que me mojaba. Yo nunca deje de recoger y pude poner tensión en la línea de nuevo reviviendo esta gran batalla. Los socios me preguntaban de porque no les dije que tenia el pez tan cerca del barco. Ni yo sabia lo que estaba pasando, pero este pez tenia bastante astucia y subio con tal velocidad para desengancharse..., en ese momento fue que empezó la pelea al esta bestia sumergirse, con la misma velocidad, de nuevo a las profundidades.

Cuberas Gigantes en Miami

Jornada de Pesca

Entre unos cuantos socios planificamos una jornada de pesca. Avios, carnadas, comida y todo lo que cupiera lo metimos en el barco. Unas cuantas neveras de hielo, otra nevera con comida y refrescos, otra mas con carnada y engodo. Mas otras neveras vacias para acotejar el pescado. Mas todas nuestras listas de especies que queríamos pescar, al barco no le cabia mas nada. Cada uno de nosotros llevamos diferentes carnadas que eran nuestras favoritas como chopitas, ballyhoo y yo lleve tinker mackerel. Dias antes sali a pescar Emperador y me puse de tan buena suerte que estas carnadas llamadas Tinker Mackerel se pegaron al barco y me di gusto pescándolas. Los Tinker Mackerel son muy parecidas a los malpicas pero su masa es mucho mas grasosa como la macarela. Aparte de esto teníamos calamar y agregamos unos bonitos en el camino al pesquero.

La idea era de buscar el pez grande de diferentes especies como el Pargo, Cherna, Aguaji y Serrucho. En el primer punto el pescado grande no picaba pero se levantaron tremendas rabirrubias y no perdimos la oportunidad de sacar unas cuantas, pero no muchas ya que teníamos en mente a los pargos y son parte del limite de bolsa. Me acuerdo que alguien de pronto marca una inmensa rabirrubia como para señalar que era de el. Todos nos miramos y dijimos, “a si es la cosa, ok”. Nos fuimos en búsqueda de ejemplares mas grandes. Yo en aquel entonces pescaba con un yoyo de 100 libras y con dedales…..mas la técnica que uso para pescar Pargos y Chernas. Los otros socios estaban usando varas y sus técnicas de pescar al fondo cual eran diferentes que la mia. Esto hizo que se formara una buena competencia de pesca y los chistes agregaron al buen ambiente. De pesquero en pesquero nos movimos y cada vez que hacíamos una pasada a la deriva la pita del yoyo me la desprendían de la tremenda fusilada y le sacaba una o dos piezas a cada lugar. Me di gusto sacando buenas Chernas y Aguajies con el yoyo. Los socios me miraban como yo tiraba aquellas buenas piezas adentro de la nevera. Era obvio que con el yoyo les estaba ganando pescando al fondo. Todos se convencieron de la técnica menos uno del grupo que siguió encaprichado, hasta le tuve que dar la misma carnada de Tinker Mackerels que yo estaba usando,para que emparejara el partido. Con toda esa competencia nos motivamos a seguir buscando el buen pique aunque con el juego ya teníamos una de las neveras llenas al levantar dos buenos serruchos que se tiraron en la superficie.

Al atardecer nos encontrábamos en un buen pesquero con el mar hecho un plato. La caída del sol en el momento de la picada hizo que fuera aun mas especial. Fenomenales Pargos empezaron a subir, sin importar que carnada, técnica o avio se usara……!un pique de película!

Los nudillos de las manos me dolían de tanto halar el nailon a mano, pero contento de ver aquellos lindos ejemplares. Algunas fotos rapidas y seguíamos en la batalla de esta espectacular picada. Al rato alguien se puso a contar el pescado y grito que levantaran avios que alcanzamos el limite y nuestra meta.

Mientras que recogíamos el barco el olor a butifarras en la parrilla llenaba el ambiente. Que rico es comer alla afuera en el mar. Los sabores se magnifican, la brisa te limpia el alma y las memorias de aventuras como estas se van tatuando con cada sentido.

Que Jornada. Que memorias. Neveras Llenas.

Cuberas Gigantes en Miami

La emocion de pescar una Cubera gigante empieza mucho antes de ver aquel animal caer en el piso del barco. Empieza al instante que estas preparando el avio. Hacemos los reinales y los probamos para estar seguro que resistirán la presión a la cual los vamos a someter. La picada de estas Cuberas gigantes es violenta y todo tiene que aguantar para darnos la oportunidad de batallar con estas bestias.

Aunque llevabamos jaibas vivas, la primera meta fue pescar langostas para tener mas variedad. Para esta tarea mi amigo Rodnel se tiro al agua y poco a poco fuimos llenando el vivero. Despues de pescar un buen puñado de langostas nos fuimos en rumbo a buscar las escuelas de Cuberas. En este tiempo se congregan en diferentes estructuras y arrecifes para desovar.

Ya de noche a la deriva las empezamos a buscar y pronto damos con una tremenda escuela suspendida a mitad de agua. Soltamos el avio hacia las profundidades a probar suerte. Pero se reian de nosotros aunque le pasamos las carnadas por sus caras. Pasando el tiempo hablando mientras que observábamos el fishfinder, sentimos un ruido en la popa y cuando miramos era una de las varas doblada completa hacia el agua. Era tanta presión que el nailon sonaba como un muelle y de la vara salian unos ruidos extraños como si se fuera a partir. Rodnel emocionado se empieza a fajar con la bestia y yo lo motivaba para que no parara de recoger. Fue una pelea de tu pa tu y cuando pensaba que tenia la pelea ganada, perdia tanta línea como la que había recuperado. Fueron momentos intensos aquellos, pero al fin salió aquel animal a la superficie y lo que se veía en el reflejo de la luna era un ejemplar para la historia. Le meti la mano en la agalla y con trabajo levante aquel monstruo de Cubera. El entusiasmo se apodero de nosotros y no paramos de felicitarnos. Para la nevera del piso fue y nos sorprendimos admirando que era casi del tamaño de esta inmensa nevera. La pesa de mano de 50 libras que teníamos la pego completa. Esta gran Cubera tenia fácilmente mas de 60 libras.

Pero alli no termina esta pesca. Ahora que sabíamos donde estaban las Cuberas, posicionamos el barco y las dos carnadas con perfeccion. No paso mucho tiempo y ahora estoy yo enganchado con otra Cubera gigante. Con tanta presión, el carrete ni recogía y con la mano empiezo a halar la línea hacia el carrete para ayudarlo. Estos ejemplares de Cuberas nunca cesan de batallar y hasta la superficie revoloteaba haciéndola difícil de maniobrar.  Placata! Otra entra para adentro del barco. Instantaneo que pescamos esta la otra vara se dispara y la batalla se repite. Que clase de pique tuvimos en ese momento. Le ganamos la pelea a otra fenomenal Cubera y las dos la teníamos en el piso del barco. Eran gemelas estas dos Cuberas, idénticas las dos.Admirándolas nos felicitándonos por lograr esta gran pesca. Con orgullo y felices liberamos a estas dos gemelas Cuberas y nos fuimos haciendo cuentos de los eventos que acabamos de presenciar.

El Emperador vaciaba el carrete con gran velocidad, tratando de escapar. Lo que yo ganaba, lo perdia en segundos, viendo la linea desaparecerse del carrete. Desde el oscuro mar y las profundidades se veian las luces del avio, cada vez acercandose mas. Eso me re animaba el espiritu y con energia le daba vueltas a la manigueta del carrete. En aquella oscura noche y entre las luces en el agua se veia claramente la espada de lado a lado tratando de darle a lo que encontrara. Al fin pegue aquella bestia lo suficiente al lado del barco y el arpon lo recibio de tal manera que floto al costado instantaneamente. Un bichero por la cabeza aseguro la captura y mi amigo, tan emocionado, lo quiso levantar solo. Nos reiamos de ver aquel espectaculo cuando solo la cabeza la podia subir a la borda. En ese instante todos nos dimos cuenta del tamaño de este trofeo y tomo mas de un hombre para meterlo hacia adentro. Aparte de su gran tamaño se destacaban sus lindas rayas y colores azules. Una rápida foto capto su semblante y sello este fenomenal momento. Esta noche solo recibimos una picada, pero fue mas que suficiente para darnos el éxito con una de mis mas grandes capturas de Emperador.

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