Su primer Pargo de 10 libras  5/11/2012

Especies de invierno picando en Miami

Fiesta de Pargos

Los pargos estan de fiesta y yo no me iba a perder ese rumbon. La carnada estaba perdida pero no dejamos que esto nos aguara la fiesta y con los caramelitos frisados que teniamos nos fuimos a pescar el fondo. La pesca se fue haciendo poco a poco y los pargos fueron entrando en la nevera, cada vez se ponian mas grande. Saque un ejemplar de 15 libras que me dio tremendo trabajo despues que se enredo en un coral, pero con suelte lo saque. Pueden verlo en una de las fotos como se ve todo rasponeado y las aletas partidas. La musica que nos gusta era el zzzzz de los carretes y el baile popular era el vaivén de las baras dobladas. Pescamos un pargo lindisimo por el color y el ancho que tenia, peso 13 libras ese trofeo. Pero no solo le teniamos cogido el tiempo a los pargos pero tambien nos dimos gusto con los bajonaos mas grande que yo he visto, hasta uno de ellos tenia la bemba colora y la cabeza joroba. La fiesta estaba en todo su apogeo con el buen pique de pargos, rabirrubias y bajonaos. Y de pronto el negro empezo a tocar la tumbadora y empeze a bailar un guaguanco con un lindo aguaji , y con los pasos que tire pude levantar esta linda pieza de 22 libras.

Fiesta de Pargos

Pesca de Rabirrubias grandes

Salimos con nuestros hijos para hacer una pesquita entretenida y divertida, no solo para ellos, pero tambien para nosotros. A los muchachos ay que tenerlos con accion constante y decidimos ir a buscar Rabirrubias. Llegamos a un area con buen fondo de cabezos y corales donde empezamos a engoar con bloques de engo y con una mezcla especial de avena y engodo. Poco a poco el fishfinder marcaba mas y mas pescados curiosos que se acercaban a esta linea de bufete que la corriente poco a poco fue regando por el area. Pero el pique era esporadico y tuvimos que preparar los avios con línea bien fina para recibir picadas.

No tomo mucho tiempo cuando al enganchar la primera rabirrubia y después mi hijo le sigue con la otra. Usando anzuelos jighead encarnados con bonito, calamar y silver side la picada mejoro y se estaban tirando buenos pescados que abusaron del ligero avio y partían la linea. Esas Rabirrubias grandes saben mucho, pero algunas glotonas cayeron y hasta una se engancho con dos anzuelos a la misma vez. Muy buenos ejemplares de 2 a 4 libras siguieron entrando y la nevera lucia bonita con esas colas amarillas. Pero mas bonitas que todas fueron unas rabirrubias que impresionaban al lado del barco, ay que verla en vivo para apreciar su tamaño, estos trofeos e 5 libras que hubo que enbicherarlas. Yo me reia viéndole la cara de espanto de todos aquel dia cuando sacaban las rabirrubias mas grandes que ellos habían visto en su vida. Hasta uno me decía, “pesque un bonito mira como me saca línea”, casi maldiciendo lo que tenia enganchado, y yo le decía que trabajara con delicadez al pescado que al seguro era una tremenda rubia……asi mismo fue.

Le quiero dar las gracias a mi hijo por compartir estos momentos tan agradables conmigo. Tambien le mando un abrazo porque de hace mucho no compartia una pesca conmigo y la verdad es que tenemos que hacerlo mas a menudo, no hay mejor regalo para mi.

Una aventura se compone de diferentes componentes cual la hacen destacarse de una pesca común. Desde una idea que dio Andrey, surgió un plan de un dia para el otro. Cuando pensamos que era posible el viaje, Reinaldo atentamente al pronostico nos alerto que el tiempo nos ayudaria. Nos activamos y preparamos todo rápido con mucho embullo. Este viaje tendría muchas primicias, cual lo hizo muy especial por eso. Algunos nunca habían estado antes en Bimini, y mientras que esperabamos en el muelle haciendo aduana, los tiburones Toros inmensos nos pasaban por abajo del barco captivando la atención. Ya pronto el sol bajaba y aparte de la linda naturaleza que teníamos al alrededor, nuestras mentes estaban mas enfocadas en el BBQ que teníamos planeado. Reinaldo nos guio hacia una playita cercana y estoy seguro que el olor rico que salía de los BBQ llegaba a Miami. Nos divertimos de la grata compañía entre el grupo, compuesto por Andrey, Boris, Reinaldo, Michel, y Mayi. Entre toda esa vivencia y la rica comida, tambien mi mente estaba en la pesca y tramando un plan de ataque. Ya de noche y con una llenura que lo mejor era dormirse con la rica brisa, acordamos de tirar la pita un rato, antes de dormirnos. Nos encontramos con cero corriente y el pesquero se fue haciendo poco a poco. Sacamos buenos ejemplares de rabirrubias y cuberetas, la nevera cada vez se ponía mas linda. Asi y todo, el plan principal era pescar el Wahoo temprano en la mañana del Viernes y nos fuimos a dormir. Al fin llego el amanecer, y entre Boris, Andrey y yo, trabajamos en equipo para buscar el pez que teníamos en la mirilla, el Peto. Señuelos al curricán a alta velocidad de 16 a 18 millas es donde guindamos nuestra fe para poder lograr las primeras capturas de Wahoo para Andrey y Boris. En la zona deseada y con el sol saliendo, era el momento perfecto para que nos sorprendiera una corrida abismal que es tan común de un Peto. De pronto, una de las varas se dispara sin parar y el sonido de la chicharra nos asombraba. Corridas y cabezazos agresivos nos eran señal de un buen ejemplar de Wahoo. Como una maquina bien afinada, cada uno de nosotros nos activamos a las tareas asignadas y trabajamos en equipo para cumplir nuestra meta. Boris se encargaba de todo el avio y varas, yo manejando y Andrey empezo una fuerte batalla. Me acuerdo que solo faltaban 50 pies para que el Peto llegara y su cuerpo se veía rompiendo el agua atras. Ahora Boris manejando, Andrey recogiendo el leader a mano y yo esperando que se acercara lo suficiente para darle la bienvenida. Esa belleza de Peto se veía como un tigre azul llegando a la popa. Bichero en la cabeza hizo que entrara al barco un lindo Wahoo, cual hizo que se desbordara nuestra alegría por Andrey haber logrado su primera captura de Wahoo. Pero ese era solo parte del plan, ahora esa misma historia se tenia que repetir para Boris, que también estaba buscando su primer Peto. Nos reorganizamos y seguimos el plan de ataque. En poco tiempo, el carrete se vuelve a disparar, pero no se engancho, falsa alarma. Tal parece que el pez no se dio por vencido, y segundos después la otra vara se dispara con un buen enganche. Ahora el turno de Boris, lleno de adrenalina, recogía el carrete convencional de tal manera que ningun carrete eléctrico le hubiera ganado. Las tareas cambiaron para cada uno de nosotros, pero el enfoque siempre nos ayudo a actuar con rapidez y postura. Boris veía como se pegaba aquel ejemplar de cada vuelta que le daba al carrete. Llego mi turno y a mano, jalaba cada pies de nailon hasta tenerlo cerca. Andrey lo termino con el bichero y para adentro fue otro lindo ejemplar de la especie deseada. Tambien el primero de Boris y contento lo felicitamos. No todos pescan un Peto su primera vez en las Bahamas y esto significaba algo especial.

Temprano a las 10:30 am teníamos en la nevera dos buenos ejemplares y la idea del comer se convirtió en el plan principal de nosotros. Decidimos buscar un lugar para amarrar los barcos juntos y pasar otro buen rato. Los muchachos se destacaban preparando sus carnes preferidas, mientras que gozábamos de un lugar paradisiaco.  Ese lugar tenia el agua cristalina, en una entrada rodeada de piedras y una islita de arena. Las ganas de tirarse al mar se apodero de Michel y fue sorprendido por mantas muy amistosas que jugaban con el. Una aventura de pesca entre amigos que cada vez se gozaba mas por cada experiencia que se vivía. Entre todas esas experiencias inolvidables, que fueron muchas, les dire que parte fue las cosas ricas que comimos.  Carnes como salchichas, churrasco y picaña, en cual los cocineros se esmeraron y quedo todo delicioso. En todo ese ambiente, de pronto Mayi saco un pomo de ceviche fresco, que con su sabor se podía parpar la esencia del paraíso que nos rodeaba para darle el punto final a una gran aventura. Le quiero dar las gracias a todos los que compartimos este viaje, de verdad que cada uno hizo que fuera un éxito y que las metas se hicieran realidad.

Especies de invierno picando en Miami

Una ventanita de buen tiempo se abrio este dia de Noviembre y no perdimos la oportunidad. El problema mas grande era decidir cual pesca de tantas que teniamos en mano y en que orden tambien. Estos dilemas son buenos de tener y entonces preparamos avios para todo un poco, tanto fue, que todos los porta varas del barco tenian una vara lista para atacar. La idea era de hacer un poquito de todo, rastreando el mar con diferentes pescas para ubicar cual especie y tecnica daba mas fruto. Despues de llenar el vivero de unas sardinas escamuas lindisimas que pescamos, salimos a buscar agua.

 A la distancia vemos unas tunas saltando y rapido sacamos la bolsa de engo y tiramos unas cuantas sardinas vivas para que nos ayudaran a llamar la atención de las tunas. Poco despues con el señuelo vertical se engancha la primera, y seguido se engancha la otra con la carnada viva. Tremendas peleas estos peces, pero a lo ultimo fueron unos Bonitos como de 15 libras que pensaban que eran otro tipo de tuna por que no se fajaron nada como Bonitos, pero lo disfrutamos los tres y nos quedamos con ellos para carnada. La accion de media agua hasta la superficie no nos dejaba concentrarnos en el fondo y seguimos sacandole provecho o mejor dicho batallando y perdiendo algunas piezas como un Serrucho alrededor de 25 libras que pico el alambre a pocos pies del bichero y otros que nos picaron el avio y nunca los vimos.
Al fin pudimos concentrarnos en el fondo y con la ayuda del engo con sardinas enteras y pedazos, la picada se activo. Uno tras otro salieron Aguajies de 15 a 18 libras (Gag y Black Groupers). Eso fue la combinacion perfecta cual nos puso de buen humor despues de haber perdido aquel Serruchon, pero ahora no las desquitabamos en grande.

Estabamos anclado y en una de las baras cual tenia una sardina viva en la superficie un Pez Vela se vuelve loco saltando del agua indefinidamente, la bara completamente jorobada y sacando tanta linea que pense que me iba a vaciar el carrete. Para hacerles este cuento corto, tuve que dar mas de 20 vueltas alrededor del barco, cual estaba lleno de baras y para mas dificultad, estabamos anclado. Cuando se iba para la proa pasaba por arriba o por abajo de la soga, por abajo del barco directo a los motores, me la puso dificil, pero mas dificil aun fue que no le podia virar la cabeza por que nunca se engancho en la boca, si no ,arriba en el lomo donde empieza la aleta de la vela. Y para mas cosa todavia, el grampin fue la que la engancho, asi que fue una batalla de delicadeza y tiempo, pero la goce tambien. Todo duro como una hora, fue una batalla muy larga y a lo ultimo murio. Bueno, no era el destino que queríamos para esta linda vela, pero terminara en el ahumador.
Toda esta pesca se realizo alrededor de 120 pies, pero despues entramos a menos agua para terminar con la carnada viva, no queriamos derrocharla. Terminamos en el hueco de los Cubanos pescando Serruchos de alrededor de 11 libras y macarelas de 4 libras, las Macarelas arriba y los Serruchos a media agua. El dia estuvo riquisimo, no solo el clima pero tambien el oleaje a solo 2 pies, lo unico que no ayudo mucho fue la poca corriente y el viento del Oeste cual no dejo que anclado o al garete estuvieramos posicionados bien y estabamos mirando hacia el Este de vez del Norte. Las especies del Invierno estan aqui dispuestas a dar batalla, esten enfocado en el tiempo y esperen esa ventanita de oportunidad cual les brindara probablemente la accion mas espectacular del año entero.

Una Aventura en Bimini

Pesca de Rabirrubias grandes